martes, 19 de agosto de 2025

Agradecimiento total

 Hoy me retiro de un lugar enclavado sobre montaña, su verde esmeralda se dibuja con el pincel de Dios y los arcoiris de sonrisas de su gente noble.

Y precisamente, en el corazón de este pueblo, Agua Zarca Queretaro. Vive mi hermano Hipólito, su bella esposa Juliana, su príncipe jóven y una encantadora princesa de piel Nivea con nombre exótico y de aventura: Kenia. Podría señalar que socialmente son una bella familia, sin embargo, quiero resaltar una riqueza especial que acumulan. Son un equipo cuyo  corazón de rubíes  atesoran para compartir y construir amistad genuina. Me siento endeudado con sus finas atenciones,  por su protección, por sus platillos y por su recamara privada y sin merecerlo,  abrieron la puerta de su confianza, la escalinata de sus esfuerzos cotidianos, la ventana de su alma y una construcción de hogar cálido y de bien estar.... Deseo que Dios, envié una lluvia de bendiciones y su humildad siga siendo el banderín de sus metas y sueños. Gracias, mi familia y yo. Llevamos en el recuerdo, un ejemplo maravilloso de su riqueza familiar intangible. Llena de cualidades invaluables. Por siempre, sinceramente  la familia Cerón Hernández. Carretera Pisa flores - Jacala, Tres de agosto de verano 2025.

A los pies de una admiradora

 Hoy, conoci una flor

Es una tarde sin sol

Pero un jardín humano

La ilumina con sazón alegre.

Y... Ahí, está ella

En el centro de la mesa

Sus amigas traviesas

Le juegan una broma

Ella se sonroja 

Resalta.. el rubor de sus mejillas

Y la prrofunda mar de sus ojos

Expresan algunos silencios incómodos 

Pero se sobrepone pronto...

Ella rie y rie

como la cascada del paisaje verde

Ahí donde el rio

Dibuja su camino

Sin parangon...

Admito, que también, el silencio  abordó mi ser - quice, articular palabra

Para la ocasión 

Pero la emoción, fue tan fuerte 

Y quedé como un ilota

Sin dardos y sin escudo

¿Será ... que su total embrujo 

Me lleva de la mano y mirar el ocaso?

¿O el alba de su territorio es prohibido?

No hay respuesta

... Sólo el misterio

De la luna esplendorosa

Cuál Celestina sugiere

plasmar entre surcos

Esta parcela especial.

Ella, quizás nerviosa del bochorno jocoso

Sigue que rie y rie

Buscando. Algo que parlar ...

-- Y del otro extremo

Tambien se escondieron las ideas

Y entonces un pensamiento nació 

-- Si, tan sólo supiera

Que es merecedora de un retrato especial

-- Y aquí estoy

Juntando las arañitas 

Para una prosa dedicada

Hacer de Ella

Un retrato especial

Con la revolucion de su cabellera obscura

Como la noche

Con su disertacion

De estrellas traviesas

O el vals de su corazon

 transparente y dulce...

Ella, deja huella de su  inquieto trayecto

Incluso, cuando la distancia aparece.

Su voz se escucha

En los confines del silencio... Y se esparce 

el impetuo de su viento que contagia cualquier vericueto de está insula de trabajo ...

-- Espero dibujar la

agradable sensacion...

Al contemplar la escena de esta historia, sin guión...

Tan sólo un recuerdo

Y un suspiro inspirado...

 "En algun lugar

Una ventana roja 

Abre su arcoiris de misterios"

Y una sonrisa con ritmo que contagia...

Ah! Olvidaba pronunciar su nombre...

--  Ella se llama Admiradora.

La dueña de esta emoción

11 de julio de 2025

Respetuosamente Cerón Lopez.

lunes, 18 de agosto de 2025

INESPERADO DESPERTAR

La noche desplegaba sus alas sobre el sueño del caminante cotidiano que dispuesto a descanzar en los brazos de Morfeo checaba las cosas para domir con tranquilidad. Sin embargo, de pronto en pronto,  al frente de la morada había un terreno del otro lado de la carretera. Era un terrano largo con unos cuantos árbolitos en su suelo y al centro. En el se divisaba una figura humana, como si pastoreara borregos, pero luego se veía lejana, como si buscara algún objeto perdido. o quizás... buscaba atraer la atención de alguien, pues entre sus manos, tintilaba una pequeña luz de lámpara para dar noticia de que estaba ahí..

Yo, en el patio de la casa, cerré el carro dejando a un lado la incognita de ¿quién caminaba en la noche al otro lado de la carretera. Un terreno sin siembra de frente a mis ojos? Sin embargo, instintivamente volví la vista para interrogar el fondo de la parcela. La figura humana, ahora. estaba más cerca. Por lo que encaminé mis pasos al frente para ver de quién se trataba. pero, el terreno otrara despejado. Era diferente. De este lado de la carretera había una espesura ráquitica de árboles jóvenes, que me dificultaban la visión, y parecía que miraba a través de ventanas de troncos delgados que sostenían su follaje en la alto de mi cabeza. O ¿acaso detenía mi paso de curiosidad?

Dí la media vuelta, decidido a olvidar la curiosa situación. -Su presencia no me afectaba. Dije cavilando. Entré a la casa. conversé con alguién , mientras me cersioraba que las  tres puertas principales, estuvieran bien cerradas. Finalmente heché un ultimo vistaso por la ventana. Y sorpresa. La calavera de la parte trasera del auto. Estaba parpadeando. Imaginé que había dejado las intermitentes encendidas, como otras ocasiones.

Quité, nuevamente el cerrojo de la puerta de la casa y caminé al auto. Abrí la puerta del lado del chofer y me senté para quitar las llaves del swich, pero para sorpresa mía. No había llaves pegadas. -No sé porqué pero sentí un frío que recorrió mi espalda mientras un pequeñño ruido se escuchó en los asientos de atrás. No presté atención. Pensé que el ruido era afuera. Y decidí bajar del auto. Asegurándome que las intermitentess, estuvieran apagadas. Sin embargo, otro movimiento más claro llamó poderosamente mi atención. Iba yo a voltear, cuando de pronto escuché su voz. -No te bajes. -Quédate.

No sé como me sobrepuse a la impresión, pero mi cuerpo quiso huir y a la vez, reconocer aquella voz escondida entre la espesura de la noche y el asiento trasero del auto con sus ventanillas polarisados.

Imagino, que quice salir corriendo al reconocer la voz mientras su mano intentaba detenerme. Me dió miedo. Grité y grité el nombre de mi esposa que ya dormía en la habitación de la casa. Mientras la voz me suplicaba. -No la llames por favor. Así fue como  por un instante crucé mi mirada con la de ella y vi la malicia de sus ojos con pupilentes verdes, Como una serpiente al asecho de su presa. Pero yo, gritaba y gritaba y nadie escuchaba. Sólo el rose de mi sábana me regaló el placer de despertar. Pedí a Dios que cuide de mi sueños y dormi sin contratiempos. Y al despertar por la mañana, tomé las arañitas de mi mente e hice surcos con narrativa de un cuento.

El datil del Tecomate. 8 de agosto de 2025. San Pablito Calmimiloco, Chicocuac, México.